Inicio      Apóstol del Corazón de Jesús

DIOS ES AMOR.

No ‘tiene’ amor sino que ‘es’ Amor. Es la definición que S. Juan nos da del ser de Dios.

El Ser de Dios es ‘Amor’. El Amor no es un ‘atributo’ de Dios,

sino que constituye precisamente Su propio Ser, su identidad propia.

Ahora bien, la ‘Sede’ donde reside este Amor de Dios es el

CORAZÓN DE JESÚS.

Por eso quien encuentra ese Corazón encuentra el gran tesoro, quien se aferra a Él tiene la paz constante. La ‘devoción’ a su Sgdo. Corazón es la

Gran Devoción, la

devoción de las devociones.

 

 
Cuadro pintado por las MM. Carmelitas Descalzas de
Palma de Mallorca en Pascua de 1999

 
 
        El Corazón de Jesús es verdaderamente de todos los tiempos y para todos los tiempos. Pero si es de alguno en particular y para alguno en particular es precisamente del nuestro y para el nuestro: Tercer Milenio.
 
¿Por qué? 

         El Corazón de Jesús es auténtica “profecía” y “terapia” providencial para nuestro mundo tan atormentado que busca y no encuentra. Para nuestro hombre de hoy, con tantas heridas afectivas, y tanto drama familiar.


 
LOS NUEVE OFICIOS
 
DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
         
 
 
 
  1. Promotor
  2. Reparador
  3. Adorador
  4. Amante
  5. Discípulo
  6. Víctima
  7. Esclavo
  8. Suplicante
  9. Celador
 
           Nota. Estos Nueve Oficios se irán explicando poco a poco, uno por uno.  

La M. Concepción, poco antes de morir, refiriéndose a los

OFICIOS DEL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS,

-que se reparten en suertes- todos los meses del año, dijo:

 Me sabría muy mal que a mi muerte se perdiese esta devoción’.

¿Qué son los Oficios del Sdo. Corazón de Jesús que con tan vivo interés la M. Concepción practicó en vida y de los que se constituye apóstol después de su muerte?

Son una de las prácticas más importantes de la devoción al Sdo. Corazón de Jesús, tomadas de Santa Margarita Mª de Alacoque,

y de las que hoy día, poco se puede encontrar sobre ellas.

La M. Concepción se empeña en que no se pierda esta devoción que, por propia experiencia tanto bien y tan buen resultado le ha dado a ella.

Es necesario pues, que actuemos y actualicemos esta devoción en nuestro Tercer Milenio.

 

Estos Oficios conllevan en sí tres clases de Culto:

  1. Culto completo de amor a este Divino Corazón.
  2. Culto continuo de gratitud y reparación.
  3. Culto perpetuo procurándole sin cesar nuevos adoradores.
  • Se atiende a todo cuanto es para mayor gloria de Dios.
  • Se adora especialmente a la Sma. Trinidad.
  • Se profesa delicado y profundísimo amor al Corazón de Jesús.
  • Se multiplican los obsequios al Smo. Sacramento.
  • Se honran la Pasión  de Jesús.
  • Se venera a la Virgen y a San José, viviendo el Oficio por medio de ellos.
  • Se da culto a los ángeles, uniéndose a sus adoraciones.
  • Se atraen gracias y bendiciones sobre la Iglesia.
  • Se ora por los religiosos y familias.
  • Se reparan los ultrajes hechos a Dios.
  • Se presenta a Dios todas las obras meritorias de los hombres.
Se intercede:
  1. por los pecadores,
  2. por todos los necesitados,
  3. por los agonizantes,
  4. por las almas del purgatorio,
  5. por todas las almas redimidas con la sangre de Jesucristo.
  6. por los que no le conocen,
  7. por las almas que le blasfeman,
  8. por los que van en contra de Él.